jueves, 20 de noviembre de 2008

FÚTBOL POESÍA

Me gusta el fútbol. Es un deporte que he practicado toda la vida. Empecé en la calle con los goles regañados, seguí en el colegio y después hice mis pinitos por esos campos de... Quizá debería haber empezado diciendo que me gusta el buen fútbol como cuando me preguntan si me gusta el vino, sólo el bueno. Todo esto para deciros que estoy encantado con la selección española y su poesía. ¿O no es poesía visual ver a once tipos jugando de maravilla sobre el campo? Poesía de la experiencia, comprometida, de la conciencia, lo que es dé la real gana (ese tema me cansa hasta límites insospechados) pero poesía en toda regla. Sobre el verde pases geométricamente medidos, controles insoportablemente bellos, jugadas de ensueño... Estos poetas del pie además no se lo creen, no son engreídos ni soberbios. Lo único que hacen es ponerle música al poema, diseñar un ritmo y añadirle al balón la sabiduría de la palabra. Cómo disfruto. Es el triunfo de la inteligencia, de la elegancia y la belleza. Imagino que cada jugador es un lápiz y en el minuto noventa los once cierran el poema. Pocas veces he disfrutado tanto. Quizá con momentos de la quinta del Buitre o el barcelona de Guardiola jugador y ahora entrenador. Pero nada se le parece, ni la rácana y fea Italia, ni la Alemania cuadriculada, ni la Argentina tanguera y tosca ni el Brasil soberbio, grande pero siempre macarra. Este equipo es otra historia, de otro lugar. Hubiéramos ganado mundiales en el Renacimiento. Hay jugadores que escriben un buen verso pero la selección tiene muchos que escriben excelentes poemas. Ayer miraba a Xavi (y eso que ayer no fue ni la mitad de lo que es) y tenía la sensación de estar leyendo:
"Entró y se inclinó hasta besarla
porque de ella recibía la fuerza..." José Ángel Valente


Un placer para todos los sentidos. Como ver a Zidane picando y amagando un penalty en la final de un campeonato del Mundo. Sí, también Maradona tuvo sus momentos, pero no tan estéticos. Disfruté también con él, pero me quedo con la Victoria de Samotracia sin criticar la belleza de Botero. Además Maradona, en el que dicen fue el mejor gol de la historia, termina cayéndose al suelo. Hay poetas que escriben un poema extraordinario y no rematan con la belleza del último verso. Podéis pensar lo contrario, así es el fútbol, pero yo hablo de otra historia, hablo del fútbol poesía.

6 comentarios:

José Antonio Garrido dijo...

Oscar, me ha encantado tu post. Yo también soy un amante del buen fútbol y disfruto lo que puedo de la poesía. Además, hay una palabra que tú utilizas y que, de haberlo, conforma el nexo entre estos dos mundos que parecen condenados a no encontrarse. Esa palabra es "estética". Muy acertada tu disertación. Enhorabuena.

Un abrazo.

Óscar Santos Payán dijo...

Me alegra que te haya gustado. Al final todo empieza y termina en la poesía, incluso la genética, no te parece? "Más lo que permanece lo fundan los poetas" Holderlin. Bueno, es un juego. Un abrazo y gracias además por tu interesante blog y tus artículos.

PEPE dijo...

Se te ha ido la pelota (perdona el balón) o le has hecho un dibling (perdon un regate) a la cordura. Comparar a Valente con Xavi es como comparar a Bach con Glutamato.

Pero, no obstante ello, amigo, te perdono ( a que parezco el Papa), por las cervezas tan magníficas que nos tomamos ayer con Los Gavieros.

Abrazos y salud amigo.
posdata.

Espero que la garbanzada haya sido digesta y entretenida para todos.

Óscar Santos Payán dijo...

Terminado cocido. Cervezas fantásticas contigo. Unos días increíbles. Y lo del fútbol... No comparo, digo que al ver a Xavi me vino a la cabeza... Eso te pasa porque no te gusta este deporte. Llamaré a Lopera para decirle lo que has dicho en mi blog, "manque pierda". Un beso y un abrazo, amigo.

Dulce ARSÉNICO dijo...

Hola Óscar, no te hablaré de fútbol, sólo de las palabras que has hilado tan finamente en la descripción personal de tu blog, hasta ahora no me había parado tranquilamente, y te aseguro que es de lo mejorcito que he leído en mucho tiempo, te aseguro que con cosas así podemos vivir en tierra firme... Besos venenosos.
Eva

el lector dijo...

no sé que decir, todo iba bien, sensible, sensato... hasta que (me) has tocado a DIOS.

como buen creyente, soy intransigente en cuanto a DIOS, lo entenderás...