martes, 18 de noviembre de 2008

WALL STREET

Con permiso de Los Gavieros os dejo un poema incluido en "Infierno Sostenido" colección Guairo. Está publicado en 2006 pero hoy lo he vuelto a leer a propósito de todas las noticias y sus crisis.


La bolsa de Nueva York
nos engaña multiplicando los inviernos
y contratando ángeles caídos
que fabrican inmensos hormigueros.
La bolsa es un enjambre furioso
de pulido parquet, estampas de Circe,
arrecifes de coral y podridas encías de niño.


La bolsa alquila la libertad
en la quebrada del Yuro,
en el último piso de cualquier rascacielos,
en alguna esquina de la India
o en un rincón de Tierra Santa.


Sus columnas de cieno y fango
soportan un millón de muertos cada año
y en sus brazos se posan los dólares
que caen fluctuantes de la billetera de Ares.


Bolsa de Nueva York,
depósito de sangre y huesos,
donde los hombres Versace juegan a ser dioses.

Óscar Santos Payán

3 comentarios:

marisa dijo...

Bravo Oscar. Tiene un eco de aquel Lorca de poeta en Nueva York y aquel "rascaleches" de M. Hernández.Me gusta la contundencia,las imágenes ensartadas y las referencias históricas y mitológicas. Me gusta mucho. Enhorabuena. Un abrazo

trilceunlugar dijo...

Hola Oscar, ya noté que te habías confundido, pero no sabía que eras amigo de Felix...puede ser que nos conocieramos el día de la presentación del corto de Felix?

Óscar Santos Payán dijo...

Muchas gracias MARISA por tus comentarios. Un abrazo

Sí, TRILCE, nos conocimos el día de la presentación. Un abrazo