jueves, 18 de septiembre de 2008



Podría ser Madrid, una ciudad que enamora y desquicia. A mí me recuerda al cerdo en salsa agridulce. Hay días que paseo sus calles y sus museos y pienso que nunca la abandonaré, que estoy hecho de su misma pasta, de cemento y cristales. Otros días la odio con todas mis fuerzas, reniego de ella, la maldigo y blasfemo, sí blasfemo, porque no existe dios en este enjambre como no existe dios en Etiopía. Quizá esté retirado en el Vaticano, con sus príncipes, trabajando en un proyecto mucho menos ambicioso, quizás. Podría ser Madrid, donde vivo y trabajo, la ciudad paleta y atrasada que han fabricado a base de CO2 alcaldes sin escrúpulos, o podría ser Madrid la villa que rebosa mestizaje y cultura. Podría ser... Podría ser yo el personaje de la foto, en este montaje que me devulve a la infancia de sobremesa de sábados con el olor del cocido pegado todavía a las cortinas de mi paladar. Podría ser yo yendo al trabajo, apartando todo terrenos con mis "converse" de chapa, para decirle a mi jefe "puños fuera" y volver cantando por la Gran Vía " ...el poder, la maldad, Óscar puede dominar..." Podría ser... Podría ser tantas cosas y tan tarde... Hasta mañana.

3 comentarios:

grande dijo...

EsE MazIngEr Es caSi tAn GrAnd3 ComO Yo. Me ReCUerDa A mÍ CaMiNandO PoR LaS CaLLeS.

gRaNdE!!!

samsa777 dijo...

Exactamente así es Madrid: un ir y venir de sentimientos encontrados y enfrentados. No obstante, lo prefiero mil veces a Alcalá jjejeje

¡Ah! ¿Que tú eras Vivar? Vale, vale: lo había entendido jajjajajaja Pensé que era alguien que te comentaba a ti jejejeje

Pues sí, nos vemos prontito. Lo de la presentación no es un compromiso, ¿eh? Hay confianza.

El libro está publicado en la UAH, y se distribuye por cauces normales, así que no es difícil de encontrar. Susana, por ejemplo, tuvo unos cuantos en Hiperión.

Un fuerte abrazo y gracias por todo.

luna dijo...

El cerdito agridulce eres tu!
hihihi...